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sábado, 24 de septiembre de 2011

35 Cap. Calidez.

P.O.V Melanie


Había pasado mucho tiempo desde que había pisado mi casa. 
Se sentía cálida y hogareña, no como solía serlo antes. Mi madre había sido afectuosa y mi padre me preguntaba constantemente por mi estado. 
Quizás porque yo era la única que les quedaba desde que mi hermano había muerto, y también por el susto que les propiné.
Amy permanecía mas callada de lo usual y me evitaba, gesto el cual le agradecí. 
Al rebuscar en mi ropa por algo que usar, note como todo era mas grande de lo usual, y terminé cayendo en cuenta de que no era más grande: Yo era más delgada.
A pesar de que antes igualmente lo era estaba un poco preocupada de que realmente no comía nada, es decir, no había comido realmente nada desde hacían varios días. Disipé esto de mi mente y me probé unos jeans viejos de talla 2 y comprobé que me quedaban perfectamente así que me encogí de hombros y salí a comprar ropa. 
Al contrario de tiempo atrás, gastar el dinero de mi llena cuenta de banco me daba bastante igual. Compre algunos regalos para Jason, gaste todos mis gift cards en diversas tiendas, y me fui con un gran cargamento que llenó la parte posterior de mi recién comprado Audi descapotable negro, regalo de bienvenida de parte de mis padres, los cuales no escatimaban en gastos comprándome todo lo que veían sus ojos últimamente.
Mi madre había re-decorado mi habitación, lo hizo mas acogedor. Pintaron las paredes de un tono azul cielo brillante, compró una cama nueva con dosel blanco... En general todo lucía lleno de vida y cálido, como el resto de la casa.
Si hubiese sabido que estar al borde de la muerte iba a causar tales cambios en ellos lo hubiese hecho antes.
El único que me preocupaba era Jason. Es decir, parecía exageradamente feliz al respecto de toda la nueva situación de que estábamos comprometidos y de que me hubiesen dejado salir del hospital, pero estaba mas nervioso de lo habitual y sentía que era por la dichosa cena familiar, lo cual era comprensible.
Así que solo debía esperar para que ese día llegara.


***

-¡Melanie! Cuan felices estamos de poder recibirte después de tanto tiempo, no sabes lo preocupada que he estado.-Dijo abrazándome con fuerza la madre de Jason. Le dí las gracias y sonreí mientras pasaba diciéndole lo bella que estaba su casa, a las madres siempre les agradaba ésto.
Nos hicieron sentar en la mesa después de saludar a numerosos tíos y primos de Jason, sin embargo, no había rastros de Josh.
Sí, seguía pensando en él. Después de todo, seguía queriendo ser lo suficientemente masoquista como para permitirme pensar en el.
Lo vi al fin cruzar el umbral con ojos inescrutables, juzgándome -Quizás.
Jason lo vio y habló.
-Te estábamos esperando.-Arrulló.
-¿Por qué? Si puede saberse.- Replicó en apenas un farfullo lamentable.
Entonces Jason, impregnando cada palabra con sus irracible temperamento, anunció nuestro compromiso a voz en grito.
Mordí mis labios con fuerza, sintiéndose en mi paladar la sangre que emanaba la pequeña herida que estaba infligiendome.
No podía creer la mezquindad con la que manejaba la situación Jason, claro que lo entendía, sabía que era por mi, estaba vengando mi sufrimiento.
Lo que el no previó fue el efecto que ésto podía tener en mi, yo era una persona extraña, lo sabía, pero me dolía profundamente ver a Josh herido.
Enseñé mi anillo a la madre de Jason quién no cabía de si en su regocijo, y observé como a mis espaldas, Josh me daba una última mirada.
Sentí sus ojos fijos en mi, llenos del mas puro dolor que he observado jamás, esperando algo de mi. Miré al suelo evitándolo, y de reojo noté como se encogía de hombros y se iba.
Por alguna razón, sentí que esa era probablemente, la última vez que oiría hablar de Josh Peterson.


Entonces pasó un mes, dos, tres.
Y no habían señales de Josh. Sacudí mi cabeza prendiendo la radiom con la vana esperanza de que pudiese dispersarme.
Y entonces Leona Lewis sonó. 
''You cut me open and i keep bleeding, keep keep bleeding love, i keep bleeding''.

34 Cap. Josh.

***
P.O.V  Josh

Habían pasado 3 meses desde la última vez que me habían permitido ver a Melanie.
Melanie. El solo pensar en ella me daba escalofríos. 
Recordaba una vez, hacía casi un año atrás en la que ella había sido enviada a Bromley. Recordaba también su dulce voz quebrada al recibir mi llamada. 
Mi mente se lleno de aquel beso interrumpido que alguna vez tuvimos antes de su partida, el dulce olor a frambuesa de su cabello y como, a pesar de su desgracia, su sonrisa permanecía alumbrando su rostro con la calidez de las tardes de verano.
Pero de aquella chica quedaba poco, mas bien nada.

Jason traía noticias de ella a la casa de vez en cuando, sobretodo a mi madre que estaba hecha un manojo de nervios desde la primera mañana en la que Jason abandonó la casa para acompañar a Melanie en el hospital.
Y cuando venía a casa, paseaba su amargado semblante, como un fantasma, por todo su cuarto. Intentaba comprender la complejidad de su relación con la chica que ambos amábamos. Indudablemente, ella lo amaba, pero también a mi, y definitivamente nunca lo querría a él como éste le quería a ella. 
Mi cariño por Melanie era algo profundo, y a la vez efímero como las estaciones del año. Había momentos en los que la quería más que a mi propia vida, y luego, con grandes esfuerzos disipaba de mi mente este sentimiento que sabía que tanto daño me hacía.
Ella era demasiado complicada, sus constantes cambios de humor me volvían loco y era demasiado caprichosa para negar que su carácter era tan tempestuoso como una tormenta.
Sin embargo, a pesar de cada amargura que incluía el hecho de quererla, lo hacía.  Para el bien o para el mal que nos proporcionara a los involucrados. 

Los tortuosos 3 meses de espera para ver a la única chica que llenaba mi mente, vieron su fin.  Jason tenía un importante anuncio que hacer, ni siquiera podía imaginar cual podría ser si ella a penas había salido del hospital después de grandes esfuerzos de parte de los médicos, y de la gran fortaleza de Melanie.
Permanecí encerrado en mi cuarto hasta que la puerta de la entrada fue abierta y salí al pasillo con la cautela de no ser visto por las personas que estaban en la primera planta.
Y entonces la vi.
Cada segundo que pasé imaginando su aspecto fue borrado en ese segundo.
Ella no era lo que recordaba. Sus brillantes ojos azulados y enmarcados por espesas pestañas ahora también lidiaban con unas pinceladas purpúreas que surcaban sus ojos, sus pómulos ligeramente rosáceos habían perdido color, sus labios carnosos no se curvaban en esa sonrisa sarcástica que tanto adoraba... 
Y su menuda figura había adelgazado, haciendo resaltar su calcárea tez.
El dolor me traspasó la garganta y sentí como un nudo se formaba, empañando mis ojos con lágrimas. 
Estuve mas o menos cuarenta minutos encerrado en mi cuarto, desesperado, hasta que al fin tuve las agallas de bajar al comedor.
Todos estaban sentados frente a platos de comida y copas de vino, y Melanie lucía radiante y sus rostro había cobrado vida. Los presentes me observaron, entre ellos mi madre con una reprimenda en sus ojos, Jason con burla y Melanie permaneció con un gesto inescrutable.
-Te estábamos esperando.-Canturreó Jason con euforia, a la cual no estaba acostumbrado ya.
-¿Por qué? Si puede saberse.-Pregunté.
-Tengo un anuncio que hacer.-Continuó Jason.- Espero que todos nos acompañen con alegría, ya que le he pedido matrimonio a Melanie.
La habitación se lleno de felicitaciones y expresiones de alegría, mientras Jason permanecía triunfante observando a Melanie con dulzura, mientras ésta enseñaba su anillo de compromiso a mi madre, quién no cabía en su gozo.
Melanie volvió su cabeza hacia mi con melancolía, me encogí de hombros y salí de la casa, ya que no soportaba ver como mi hermano se casaría con la chica que yo amaba.



viernes, 23 de septiembre de 2011

PD.

Wow, no puedo creer que ya tenga casi 200 followers! Estoy tan orgullosa :') ¿Y pueden creer que segun blogger tengo mas de 30.000 visitas? ¡Y todo gracias a ustedes! Son lo máximo, nunca pense que esta historia puediese tener tanto exito, miles de gracias.
Espero que les guste el capitulo nuevo, se que ha sido muy tetrico todo pero mejorara c:

33 Cap. Rehab

***


P.O.V Jason


Melanie comenzó a estar conciente de la situación, y me sorprendió la frialdad con la cual llevaba el asunto. Prefería no saber nada de su estado de salud, después del primer día en que pudieron explicarle lo que sucedía, no quiso escuchar mas nada, y yo preferí que fuera de esa forma.
-Buenos días preciosa.-Dije cuando abrió los ojos perezosamente. 
-Buenos días Jay.-Dijo dulcemente. 
-No tienes que quedarte ¿Sabes? Me siento culpable.-Dijo mordiéndose el labio.
-Y tu no tienes que preocuparte, sabes que quiero estar aquí.-Susurré.
-Gracias Jay, no sabes cuanto te necesito.-Dijo bajando los ojos.
Sabía que estaba a pocos minutos de llorar. Últimamente lloraba mucho, las enfermeras decían que probablemente era por los cambios hormonales que podrían causarle la constante medicación. 
-Mel, pase lo que pase, siempre estaré aquí ¿Si? Te amo.-Dije. También intentaba recordarle todo lo que pudiese cuando la quería, necesitaba que se mantuviera fuerte, y en vista de que no tenía precisamente cientos  de cosas a las que aferrarse, necesitaba que al menos yo fuera lo suficiente.
-Yo a ti Jason, sé que nunca lo digo tanto como tú a mi, pero es cierto.-Dijo tomando mi mano. Su contacto gélido había dejado de impresionarme, así como la palidez de su tez, que ya se había hecho usuales para mí.
Me había acostumbrado a un montón de cosas de un tiempo para acá, Melanie había cambiado considerablemente en ciertos rasgos de su imponente personalidad y su carácter arisco se había visto suavizado por una melancolía que se semejaba al sopor en el que se sumía cada tarde.
Todas las tardes era lo mismo: Reclinaba la incómoda cama de hospital, apretando los botones con sus delgados dedos y leía un libro, mientras sus respiraciones trabajosas inundaban la habitación.
Parecía alguien que está genuinamente cansado de la vida, y su aspecto lo reflejaba día a día.
Melanie no solo había perdido el color en sus mejillas y el calor en su cuerpo, había también un significativo cambio en su peso y su cabello dejo de lucir su bonito y radiante color canela.
Sus ojos, sin embargo, nunca dejaron de ser de ese azul verdoso tan profundo  y agradable, y eso era lo único que quedaba de mi vieja Melanie.
Toda ella era la viva imagen de alguien que sabe que está muriendo, y a pesar de que a duros esfuerzos cada día mejoraba, estaba agotada y vacía de esperanzas.
Ella había construido un carácter rudo y fuerte que la hacía batallar después de las lágrimas, pero de éste no quedaba ni el más ínfimo rastro.
Constantemente me recordaba cuanto me quería, así como yo a ella, y se lamentaba de que nunca antes lo hubiese hecho, porque de verdad lo sentía.


Pero yo no podía darme el lujo de perderla, simplemente no. Llevaba varios días pensando en lo único que podría hacer que ella le tuviera esperanzas a su vida, y que nos haría felices a los dos.
-Mel.- Dije en un susurro.
-Dime.-Contestó sonriendo débilmente.
-He estado pensando algo durante mucho tiempo.-Musité.- Sé que crees que nada vale la pena, pero yo necesito de ti, necesito que siempre estés aquí para mí, porque sin ti Mel...Sabes que nunca intento ser cursi, pues sé que lo odias, pero sin ti sería completamente infeliz. Por eso quisiera que cuando salgamos de aquí, podamos ser felices los dos Mel ¿Quisieras casarte conmigo? No tengo anillo, ya lo conseguiré, tampoco tenemos que casarnos ya mismo, es solo que tendrá un significado especial, que algún día podremos estar juntos para siempre.
 Melanie me observó, posando sus grandes ojos en mi, analizando cada palabra de mi empalagoso discurso.
-Jason...¿Lo dices en serio?.-Dijo dejando que las lágrimas cayeran por sus mejillas, que por vez primera en muchos días tomaban un leve tono rosáceo.
-Por supuesto que lo digo en serio Melanie.-Repliqué tomando su mano.
-¡Oh Jason! Suena tan cursi, es cierto, pero claro que me casaría contigo. Es decir, no ahora pero...-Una risita brotó de sus labios y la besé cuidadosamente.
-Tienes que ponerte bien Melanie, debemos salir de esta ¿Me lo prometes?.-Pregunté. Melanie asintió enérgicamente.-Bien.




|Dos meses después|


Hacía mucho tiempo que Melanie había salido del hospital, había ido a rehabilitación y parecía estar mucho mejor.
Estaba mucho mas feliz y saludable. Sin embargo, su medicación hacía que tuviera ligeros cambios de humor y a veces podía ser difícil de llevar.
Le había comprado un precioso anillo en Tiffany & Co. el cual llevaba orgullosamente en su delicada mano.
Teníamos solo 17 años, a pesar de que yo fuera a cumplir 18 dentro de poco, obviamente no nos casaríamos hasta dentro de mucho tiempo.
Los padres de Melanie estaban al tanto de todo, y preferían no interponerse a ello ya que empeoraría las cosas. Y por fin, me atrevía a pensar que todo estaba mejorando.


***
Cortísimo y horrible, pero necesitaba escribir :)
Gracias a todas! Lo sientoa las que me han dado premio, pero no he tenido tiempo de ponerlos, cuando pueda lo hare! Les doy las gracias a todas las que comentan y me hacen llegar sus opiniones no saben cuanto lo agradezco son lo maximo :') las quiero xx
btw, estoy en suiza :DD
Pd. SI les gusta One Direction lean mi fanfic de Liam en http://twitpic.com/photos/VenezuelaLovs1D :D LO AMO Y ME CASARE CON EL JIJI besitos

martes, 6 de septiembre de 2011

32 Cap. Cambio de partida

***
Jason's P.O.V

Nunca había estado tan molesto y preocupado en toda mi vida, ya que no me daban indicios de la condición de Melanie para ese momento, los médicos que habían entrado con ella a una habitación estaban lejos de querer ayudarme. 
Melanie había permanecido no menos de dos horas desaparecida; y terminé por encontrarla en el suelo del parque, hecha un ovillo, empapada y helada.
Tampoco había pasado por alto que los restos de las cicatrices en su pálida piel se hallaban ahora abiertos, mientras que la sangre salía con perezosa lentitud para finalmente verse diluida con la lluvia torrencial que se imponía. 
Maggie, su linda cachorra, lejos de ser blanca ahora, yacía junto a ella fielmente.
 Después de correr al hospital con la persona que mas quería en el mundo en brazos, me dediqué a proferir blasfemias, de las cuales sabía que probablemente me arrepentiría.
Me dispuse  a llamar a los padres de Melanie, los que debían estar en camino. 
Me limité a llamarlos a ellos y a mi madre, dejando de lado a cualquier otra persona, incluyendo a mi hermano, a la que pudiese interesarle el estado de salud de ella.
Nunca había odiado a nadie tanto en mi vida como odiaba en ese momento a Josh. Al ver la perfecta y cremosa piel de Melanie surcada por cicatrices pude deducir a donde había parado la conversación del inocente paseo por el parque del cual me había opuesto mentalmente a que ella fuera.
Pero si estaba seguro de algo, era de que no me movería de allí hasta saber si estaba bien.


3 semanas después.


Después del 1er día tuve que volver a casa, pasando todos los días frente a su habitación en el hospital en busca de alguna información. Estaba desesperado, y podía notarse fácilmente.
Josh intentó explicarme que no había sido su intención. Pero para ese entonces le propine un golpe de tal magnitud que cayó al suelo.
Yo mismo había herido a Melanie una vez, pero no permitiría que jamás nadie lo hiciera de nuevo.
Por fin, después de semanas  preguntando por ella, una enfermera acudió a mí finalmente, dándome a conocer el estado de Melanie.
-Miss Lawrence está gravemente enferma, los cortes en sus muñecas han sido  terriblemente profundos, y las heridas se han infectado debido a que se hallaba en contacto con la tierra. Ha inhalado demasiada agua contaminada y se espera que pronto puedan hacérsele pruebas de Neumonía, la cual cuenta con una gran probabilidad de haber contraído. De cualquier manera, ha perdido un gran cantidad de sangre y la única vez que se le ha podido hacer una transfusión el cuerpo ha rechazado ésta.-Explico. Mi cerebro poco a poco intentó procesar esta información sin demasiado éxito.
-¿Tiene ella... Tiene riesgo de morir?.-Pregunté sin querer saber la respuesta.
-Si las radiografías del Tórax indican que efectivamente, contrajo neumonía, con la cantidad de perdida de sangre que ha tenido es difícil lograr que salga de esta, lo lamento.-Dijo visiblemente apenada.  

-Ella no puede morir.-Susurré con dolor, sintiendo como las lágrimas subían a mis ojos.
-Todo está en mano de los médicos.-Respondió.
-¿Está despierta?.-Pregunté.
-Está dormida, se le han dado los medicamentos.
-¿Podría verla?.-Volví a preguntar en un hilo de voz.
-Iré a preguntar a los doctores.- Dijo con entusiasmo. Volvió al cabo de unos minutos.- Puede pasar 10 minutos, por favor, si está despierta no haga nada que pueda turbarla demasiado. A la vista está que presenta algunos trastornos emocionales.-Dijo midiendo las palabras con dificultad. 
Asentí levemente con la cabeza e hice mi camino hacia la alcoba, entre el blanco y pulcro pasillo de la clínica. 
Sus padres se habían encargado de pagar una habitación VIP donde pudiese estar a gusto, pero supongo que si permanecía la mayor parte del tiempo dormía esto no presentaba mayor diferencia.
Entré con cuidado y observé como se hallaba conectada a un centenar de máquinas que la ayudaban a seguir viviendo.
Me parecía casi imposible lo hermosa que se veía, incluso así.
Su pálida y perfecta piel ahora se encontraba cuidadosamente vendada en las muñecas, y tenía un par de cables conectados allí donde un gotero suministraba un líquido incoloro.
Sus hermosos bucles achocolatados estaban desperdigados en la almohada sin orden ni concierto, sus labios habían perdido su adorable color rosado fuerte, tornándose en un tono malva y mortecino.
Pasé mis dedos por su mejilla, sin encontrar en ella el familiar rubor que las cubría, así como también notando que estaba helada al tacto.
Aún así, sus delicadas facciones se apañaban bastante bien para hacerla lucir hermosa.
Su delicado y pequeño cuerpo sufría entre cada respiración dejando bastante claro que le costaba mucho esfuerzo respirar, a pesar de tener puesta la máscara de oxígeno.
Me dolía verla así, siempre había sido mi frágil y hermosa chica, pero con frágil no quería decir indefensa, expuesta. 
Siempre había sentido que podría quebrarse en cualquier momento, era demasiado delicada.
Ahora, verdaderamente lo sentía, y al tomar su mano, igual de fría que el resto de su cuerpo, ésta veíase minúscula, como de una niña.
Su respiración se hacía cada vez mas pesada y forzada, podía notarlo ya que oía claramente el esfuerzo que hacía.
-Sigue luchando Mel, saldrás de ésta.-Susurré a su oído.-No es nada grave, yo lo sé.-Mentí. Sabía que era grave, había perdido sangre y no podían hacerle transfusiones porque su cuerpo no estaba dispuesto a aceptarlas, lo que había empeorado todo. Y, según lo que había dicho la enfermera, si llegaba a tener Neumonía era probable que muriera debido a la falta de sangre en su sistema. 
No entendía porque Melanie se había vuelto a hacer daño; me había prometido que no volvería a hacerlo ¿Por qué me había hecho esto? ¿Por qué se había hecho eso?
Necesitaba saber que había hablado con Josh, lo necesitaba.
-Mel, volveré en un par de horas, incluso menos. Sé que no me queda mucho tiempo más del que me han permitido, te amo Melanie, necesito que resistas, necesito que estés aquí para mí.-Susurré mientras mis ojos se llenaban de lágrimas. Le si un suave beso en la frente, temiendo hacerle daño, como dije, se veía demasiado frágil y temía que el mas leve movimiento la dañase. 
Salí de la habitación, no me importaba si alguien me veía llorando. La persona a la cual amaba mas que nada en el mundo estaba con riesgo de muerte en una habitación.


Al llegar a mi casa, subí las escaleras y busqué a Josh, el cual se hallaba sentado en el borde de la cama. También pude notar que su ojo hacía alarde de un tono purpúreo del cual no me arrepentí ni siquiera un instante.
-¿Qué le dijiste a Melanie en el parque, Josh? ¿Puede saberse que le dijiste?.-Le grité.
-Yo no dije nada.-Musitó sobresaltado.
-Claro que le dijiste algo, algo que hizo que volviera a cortarse, imbécil.-
-¿Qué? ¿Por qué lo hizo?.-Preguntó.
-Dímelo tu.-
-Yo... Yo le grité, me molestó lo tonta que había sido por cortarse la primera vez, y le dije que no podía creer que hubiese sido tan estúpida.-Dijo mordiéndose el labio inferior nerviosamente.-No creí que fuera a herirla de esa manera, es solo que estaba muy molesto con ella por haberse hecho daño.
-¡No puedo creer que la cabeza no te haya dado como para saber que eso la iba a herir, eres un imbécil!.-Dije tomándolo por la camiseta y levantándolo de la cama.- ¡¿Crees tu realmente que ella no se sentía lo suficientemente mal teniendo que contártelo?! ¿Crees tu que lo hizo porque le pareció que podría ser terriblemente divertido? ¿Por qué estaba feliz? ¿O no crees que esperaba que contándotelo te comportaras como, aunque me pese decirlo, como su mejor amigo, que la entendería y no la juzgaría? ¡No puedo creer lo infeliz y desgraciada que debió sentirse mi pequeña Melanie cuando el estúpido de su mejor amigo le gritó y la regañó por haberse hecho eso! Sinceramente, no te mereces si quiera haber sido algún día parte de su vida. Eres igual a sus padres, igual a Amy. Eres un egoísta, y ni siquiera me molestaré mas en hablar contigo.-Dije dándome vuelta.
-¿Está ella bien?.-Preguntó a voz en grito.
-Ni siquiera debería importarte, pero te lo diré solo para que sientas la culpa de lo que has hecho, porque es tú culpa, y de nadie mas. Melanie está muriendo, la dejaste en el parque y ella se tiró en el suelo, se cortó y comenzó a llover y se desmayó, las heridas son muy profundas y perdió muchísima sangre, éstas se infectaron. Inhalo agua estando inconciente y ahora no saben si tiene Neumonía, pero en la clínica afirman que de dar positivas las pruebas del tórax su cuerpo no soportaría la enfermedad debido a que no acepta las transfusiones de sangre, y perdió demasiada.-Dije en un hilo de voz- Pero te aseguro Josh, que si mi Melanie muere, te haré cargar con esto toda tu vida y la haré miserable. No lo dudes ni por un segundo.-Dije sin levantar la voz, observándolo con vehemencia. Josh me miró con los ojos ensombrecidos por el miedo y la confusión, no me molesté en seguir más allí debido a que tenía que ir a la clínica a estar allí para mi pequeña Melanie .


***
Un capítulo demasiado malo lo sé :l No podía hacer mas nada, lo siento se que tengo años sin publicar pero la verdad no sabía que escribir, el final se acerca. Pienso que quizás en 10 capítulos o menos.
Pd. No se si podré publicar, me voy a Francia y luego a Italia y luego a Suiza :D Los comentarios seran apreciados, los quiero y gracias por esperar xx