Followers♥

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cap. 36 Us Against The World

In another life i'd be your girl
I would make you stay
So i don't have to say you were the one that got away.


***
1 año más tarde

Hacía un año que Melanie había dejado de estudiar. 
Hacía un año que había abandonado sus planes de vida. 
Muchas personas dirían que desperdiciaba su vida, que era patética la forma en la que dependía del dinero de sus padres.
Pero lo cierto es que, después de 6 meses de consultas psiquiátricas y cientos de medicamentos que regulaban sus cambios constantes de humor, Melanie comenzó a mejorar notablemente. 
Había logrado superar los constantes fantasmas que acechaban su mente con la muerte de Valerie McCoy, había superado la pérdida de Josh.
O así era como ella convencía a su psiquiatra, más para convencerse a sí misma que a mas nadie. Y poco a poco, su mentira auto infligida, terminó por convencerla.

Melanie comenzó a preocuparse por si misma, y dejar de un lado a los demás por quiénes tanto había sufrido. Siguió una dieta estricta alimenticia sacándola del suplicio que pasaba diariamente al encontrar toda su ropa gigantesca para sí.
Llegó a una saludable talla 2, sintiéndose mucho más cómoda con su cuerpo.
Tiñó sus suaves bucles de un dorado achocolatado, y comenzó a hacer ejercicio. 

Quizás Melanie no estaba estudiando, quizás no podría tener una carrera, pero Melanie estaba progresando como persona. Estaba siendo feliz, por primera vez.
Pronto comenzó a hacer apariciones en público, y comenzaron a llamarla ofreciéndole trabajos.
La chica de desórdenes alimenticios, diagnosticada de inestabilidad emocional, tachada de posible asesina de su compañera de cuarto, y la chica que todos solían llamar cutter, era la nueva imagen de Chanel.
Melanie Lawrence.

***

-Jay.-Susurró Melanie al oído de Jason. Jason la besó sin dar respuesta.-Jason.-Dijo con una risita.
-Dime.-Contestó sonriendo.
-Tengo que irme.-Anunció Melanie, reincorporándose de la cama y colocándose una camisa. Jason se quejó, pero sonrió. 
Nunca había visto a Melanie mas feliz y mas complacida consigo misma. Nunca creyó que ella realmente podría llegar a tener ese proceso en un lapso de tiempo tan corto.
Pensó que requeriría de años superar sus cortes, sus inestabilidades, sus cambios de humor. 
Josh.

Cada día que pasaba, Jason esperaba aterrado a la vuelta de su hermano.
Los médicos habían hablado tanto con los padres de Melanie como con Jason, ya que éste presentaba una gran parte de su vida.
Eran Melanie y Jason, siempre lo serían.
Pero los psiquiatras habían anunciado que,  de volver a ver a Josh, Melanie podía   caer de nuevo en su abismo emocional.
La frustración de Melanie llegaba más allá de lo que Jason podía llegar a comprender. 
Él no comprendía porque con el no era suficiente, porque Melanie necesitaba tan desesperadamente el recuerdo de Josh.
Nunca hubiese pensado que los pocos meses que Josh conoció a Melanie pudiesen haber hecho tanta mella en la vida de su novia.

Sin embargo, ahora que Josh se había ido, las preocupaciones se habían disipado del camino de Melanie.  Era tiempo de seguir adelante.
O eso creía, ya que cada día que pasaba, a pesar de lo feliz que estaba Melanie, la notaba mas nerviosa.


Era jueves por la tarde, y Jason y Melanie paseaban agarrados de manos en el parque de Newark como otras parejas.
Charlaban y reían como cualquier pareja de adolescentes, y como se había hecho una rutina agradable para ambos.
-¿Jason?¿Crees que...?.-Comenzó Melanie, interrumpida súbitamente tropezando a una pequeña niña de no más de 5 años.
-Lo siento señowita.- Musitó la niña adorablemente.
-No te preocupes cielo.-Dijo Melanie levantándola del suelo con delicadeza.
La niñita la observó con temor, con sus brillantes ojos verdes rodeados de pecas.
-¿Estropeé tu muñeca, cariño?.-Preguntó Melanie con voz infantil.
-Oh no, Courtney está bien.-Dijo la niña sonriendo, mostrando dos hoyuelos perfectos. Melanie sintió como su corazón se derretía.- ¿Quieres ayudarme a peinarla?.-Preguntó la niña.
-Claro, debemos hacer que se vea linda.-Arrulló Melanie, trenzando el pelo de la muñeca.- ¿Quieres unas tu también?.-Preguntó, refiriéndose a las trenzas. La niña asintió energicamente, quedándose quieta.
-¡Aquí tienes! Se ven adorables, ahora ve con tu mamá, no vaya a preocuparse.-Dijo sonriendo. La niña asintió y depositó un beso en la mejilla de Melanie. Ésta sonrió y se volvió en busca de Jason, quién se hallaba parado a su lado sonriendo dulcemente.
-Eres maravillosa con los niños.-Dijo éste atrayéndola hacia sí y rodeándola con sus brazos.
Una punzada de culpa abatió a Melanie ¿Jason sospecharía algo...? Mordió su labio con indecisión, debía decírselo.
-Jason ¿Quisieras tener hijos?.-Dijo ella sin verlo.
-Por supuesto.-Sonrió.-Pero no ahora, claro.
Melanie lo observó agudamente, sintiendo sus labios ceder a la mordida de sus dientes.
-Melanie.-Llamó Jason.-¿Hay algo que quieras decirme?
-Jason yo... Creo que... Podría estar embarazada.-Musitó atropellando las palabras.
Jason enmudeció. La observó inexpresivamente, giró en sus pasos, y la dejó allí plantada, sola.
Melanie sintió una gota de sangre emerger de sus labios, pero no le importó.
Quería llorar, pero las lágrimas no salían de sus ojos.
-Todo estará bien.-Arrulló a su vientre. Pero sabía que estaba mintiendo.
Sabía que debía hacer, que era lo mejor para Jason y para ella, para su carrera.

-Miss Melanie Lawrence.-Llamó una voz formal en el consultorio médico.
Melanie taconeó hacía la puerta y fue recibida por el Dr. Stuart.
-Bienvenida Melanie, tengo entendido que quisieras hacerte un ecosonograma, ya que tienes un embarazo en sospecha.
-Así es.-Musitó.
-Bien.-Sonrió. El Dr. Stuart explicó a Melanie el procedimiento y ella asintió levemente, todo ocurría rápido y sin ella estar conciente del todo.
Aplicaron un gel azul a su estómago y a continuación pasaron un aparato por éste.
-Bien, aquí está.-Dijo jovialmente una enfermera, el feto tiene aproximadamente 5 semanas, completamente saludable.-Sonrió.
-Debemos hacer un chequeo mensual por lo pronto, solo para ver los progresos del...-
-No lo quiero.-Interrumpió Melanie con voz quebrada.
-Señorita, ¿Está usted segura? Un aborto voluntario puede ocasionar severas consecuencias y...
-Solo haga el procedimiento.-Farfulló Melanie débilmente.
El Dr. Stuart, asintió secamente y le entregó un documento a Melanie en el cual aceptaba los riesgos del procedimiento.

 Tres horas después, Melanie no tenía nada dentro de sí.
Con lágrimas en sus ojos, escribió un mensaje a Jason con un simple ''Estaba equivocada, no estoy embarazada'' y presionó enviar.

***
El próximo capítulo sera un POV de Jason :) COMENTEN POR FA, y gracias por seguir leyendo :'')) 
El sitio ya tiene 33.000 hits!! Que emoción je

sábado, 24 de septiembre de 2011

35 Cap. Calidez.

P.O.V Melanie


Había pasado mucho tiempo desde que había pisado mi casa. 
Se sentía cálida y hogareña, no como solía serlo antes. Mi madre había sido afectuosa y mi padre me preguntaba constantemente por mi estado. 
Quizás porque yo era la única que les quedaba desde que mi hermano había muerto, y también por el susto que les propiné.
Amy permanecía mas callada de lo usual y me evitaba, gesto el cual le agradecí. 
Al rebuscar en mi ropa por algo que usar, note como todo era mas grande de lo usual, y terminé cayendo en cuenta de que no era más grande: Yo era más delgada.
A pesar de que antes igualmente lo era estaba un poco preocupada de que realmente no comía nada, es decir, no había comido realmente nada desde hacían varios días. Disipé esto de mi mente y me probé unos jeans viejos de talla 2 y comprobé que me quedaban perfectamente así que me encogí de hombros y salí a comprar ropa. 
Al contrario de tiempo atrás, gastar el dinero de mi llena cuenta de banco me daba bastante igual. Compre algunos regalos para Jason, gaste todos mis gift cards en diversas tiendas, y me fui con un gran cargamento que llenó la parte posterior de mi recién comprado Audi descapotable negro, regalo de bienvenida de parte de mis padres, los cuales no escatimaban en gastos comprándome todo lo que veían sus ojos últimamente.
Mi madre había re-decorado mi habitación, lo hizo mas acogedor. Pintaron las paredes de un tono azul cielo brillante, compró una cama nueva con dosel blanco... En general todo lucía lleno de vida y cálido, como el resto de la casa.
Si hubiese sabido que estar al borde de la muerte iba a causar tales cambios en ellos lo hubiese hecho antes.
El único que me preocupaba era Jason. Es decir, parecía exageradamente feliz al respecto de toda la nueva situación de que estábamos comprometidos y de que me hubiesen dejado salir del hospital, pero estaba mas nervioso de lo habitual y sentía que era por la dichosa cena familiar, lo cual era comprensible.
Así que solo debía esperar para que ese día llegara.


***

-¡Melanie! Cuan felices estamos de poder recibirte después de tanto tiempo, no sabes lo preocupada que he estado.-Dijo abrazándome con fuerza la madre de Jason. Le dí las gracias y sonreí mientras pasaba diciéndole lo bella que estaba su casa, a las madres siempre les agradaba ésto.
Nos hicieron sentar en la mesa después de saludar a numerosos tíos y primos de Jason, sin embargo, no había rastros de Josh.
Sí, seguía pensando en él. Después de todo, seguía queriendo ser lo suficientemente masoquista como para permitirme pensar en el.
Lo vi al fin cruzar el umbral con ojos inescrutables, juzgándome -Quizás.
Jason lo vio y habló.
-Te estábamos esperando.-Arrulló.
-¿Por qué? Si puede saberse.- Replicó en apenas un farfullo lamentable.
Entonces Jason, impregnando cada palabra con sus irracible temperamento, anunció nuestro compromiso a voz en grito.
Mordí mis labios con fuerza, sintiéndose en mi paladar la sangre que emanaba la pequeña herida que estaba infligiendome.
No podía creer la mezquindad con la que manejaba la situación Jason, claro que lo entendía, sabía que era por mi, estaba vengando mi sufrimiento.
Lo que el no previó fue el efecto que ésto podía tener en mi, yo era una persona extraña, lo sabía, pero me dolía profundamente ver a Josh herido.
Enseñé mi anillo a la madre de Jason quién no cabía de si en su regocijo, y observé como a mis espaldas, Josh me daba una última mirada.
Sentí sus ojos fijos en mi, llenos del mas puro dolor que he observado jamás, esperando algo de mi. Miré al suelo evitándolo, y de reojo noté como se encogía de hombros y se iba.
Por alguna razón, sentí que esa era probablemente, la última vez que oiría hablar de Josh Peterson.


Entonces pasó un mes, dos, tres.
Y no habían señales de Josh. Sacudí mi cabeza prendiendo la radiom con la vana esperanza de que pudiese dispersarme.
Y entonces Leona Lewis sonó. 
''You cut me open and i keep bleeding, keep keep bleeding love, i keep bleeding''.

34 Cap. Josh.

***
P.O.V  Josh

Habían pasado 3 meses desde la última vez que me habían permitido ver a Melanie.
Melanie. El solo pensar en ella me daba escalofríos. 
Recordaba una vez, hacía casi un año atrás en la que ella había sido enviada a Bromley. Recordaba también su dulce voz quebrada al recibir mi llamada. 
Mi mente se lleno de aquel beso interrumpido que alguna vez tuvimos antes de su partida, el dulce olor a frambuesa de su cabello y como, a pesar de su desgracia, su sonrisa permanecía alumbrando su rostro con la calidez de las tardes de verano.
Pero de aquella chica quedaba poco, mas bien nada.

Jason traía noticias de ella a la casa de vez en cuando, sobretodo a mi madre que estaba hecha un manojo de nervios desde la primera mañana en la que Jason abandonó la casa para acompañar a Melanie en el hospital.
Y cuando venía a casa, paseaba su amargado semblante, como un fantasma, por todo su cuarto. Intentaba comprender la complejidad de su relación con la chica que ambos amábamos. Indudablemente, ella lo amaba, pero también a mi, y definitivamente nunca lo querría a él como éste le quería a ella. 
Mi cariño por Melanie era algo profundo, y a la vez efímero como las estaciones del año. Había momentos en los que la quería más que a mi propia vida, y luego, con grandes esfuerzos disipaba de mi mente este sentimiento que sabía que tanto daño me hacía.
Ella era demasiado complicada, sus constantes cambios de humor me volvían loco y era demasiado caprichosa para negar que su carácter era tan tempestuoso como una tormenta.
Sin embargo, a pesar de cada amargura que incluía el hecho de quererla, lo hacía.  Para el bien o para el mal que nos proporcionara a los involucrados. 

Los tortuosos 3 meses de espera para ver a la única chica que llenaba mi mente, vieron su fin.  Jason tenía un importante anuncio que hacer, ni siquiera podía imaginar cual podría ser si ella a penas había salido del hospital después de grandes esfuerzos de parte de los médicos, y de la gran fortaleza de Melanie.
Permanecí encerrado en mi cuarto hasta que la puerta de la entrada fue abierta y salí al pasillo con la cautela de no ser visto por las personas que estaban en la primera planta.
Y entonces la vi.
Cada segundo que pasé imaginando su aspecto fue borrado en ese segundo.
Ella no era lo que recordaba. Sus brillantes ojos azulados y enmarcados por espesas pestañas ahora también lidiaban con unas pinceladas purpúreas que surcaban sus ojos, sus pómulos ligeramente rosáceos habían perdido color, sus labios carnosos no se curvaban en esa sonrisa sarcástica que tanto adoraba... 
Y su menuda figura había adelgazado, haciendo resaltar su calcárea tez.
El dolor me traspasó la garganta y sentí como un nudo se formaba, empañando mis ojos con lágrimas. 
Estuve mas o menos cuarenta minutos encerrado en mi cuarto, desesperado, hasta que al fin tuve las agallas de bajar al comedor.
Todos estaban sentados frente a platos de comida y copas de vino, y Melanie lucía radiante y sus rostro había cobrado vida. Los presentes me observaron, entre ellos mi madre con una reprimenda en sus ojos, Jason con burla y Melanie permaneció con un gesto inescrutable.
-Te estábamos esperando.-Canturreó Jason con euforia, a la cual no estaba acostumbrado ya.
-¿Por qué? Si puede saberse.-Pregunté.
-Tengo un anuncio que hacer.-Continuó Jason.- Espero que todos nos acompañen con alegría, ya que le he pedido matrimonio a Melanie.
La habitación se lleno de felicitaciones y expresiones de alegría, mientras Jason permanecía triunfante observando a Melanie con dulzura, mientras ésta enseñaba su anillo de compromiso a mi madre, quién no cabía en su gozo.
Melanie volvió su cabeza hacia mi con melancolía, me encogí de hombros y salí de la casa, ya que no soportaba ver como mi hermano se casaría con la chica que yo amaba.



viernes, 23 de septiembre de 2011

PD.

Wow, no puedo creer que ya tenga casi 200 followers! Estoy tan orgullosa :') ¿Y pueden creer que segun blogger tengo mas de 30.000 visitas? ¡Y todo gracias a ustedes! Son lo máximo, nunca pense que esta historia puediese tener tanto exito, miles de gracias.
Espero que les guste el capitulo nuevo, se que ha sido muy tetrico todo pero mejorara c:

33 Cap. Rehab

***


P.O.V Jason


Melanie comenzó a estar conciente de la situación, y me sorprendió la frialdad con la cual llevaba el asunto. Prefería no saber nada de su estado de salud, después del primer día en que pudieron explicarle lo que sucedía, no quiso escuchar mas nada, y yo preferí que fuera de esa forma.
-Buenos días preciosa.-Dije cuando abrió los ojos perezosamente. 
-Buenos días Jay.-Dijo dulcemente. 
-No tienes que quedarte ¿Sabes? Me siento culpable.-Dijo mordiéndose el labio.
-Y tu no tienes que preocuparte, sabes que quiero estar aquí.-Susurré.
-Gracias Jay, no sabes cuanto te necesito.-Dijo bajando los ojos.
Sabía que estaba a pocos minutos de llorar. Últimamente lloraba mucho, las enfermeras decían que probablemente era por los cambios hormonales que podrían causarle la constante medicación. 
-Mel, pase lo que pase, siempre estaré aquí ¿Si? Te amo.-Dije. También intentaba recordarle todo lo que pudiese cuando la quería, necesitaba que se mantuviera fuerte, y en vista de que no tenía precisamente cientos  de cosas a las que aferrarse, necesitaba que al menos yo fuera lo suficiente.
-Yo a ti Jason, sé que nunca lo digo tanto como tú a mi, pero es cierto.-Dijo tomando mi mano. Su contacto gélido había dejado de impresionarme, así como la palidez de su tez, que ya se había hecho usuales para mí.
Me había acostumbrado a un montón de cosas de un tiempo para acá, Melanie había cambiado considerablemente en ciertos rasgos de su imponente personalidad y su carácter arisco se había visto suavizado por una melancolía que se semejaba al sopor en el que se sumía cada tarde.
Todas las tardes era lo mismo: Reclinaba la incómoda cama de hospital, apretando los botones con sus delgados dedos y leía un libro, mientras sus respiraciones trabajosas inundaban la habitación.
Parecía alguien que está genuinamente cansado de la vida, y su aspecto lo reflejaba día a día.
Melanie no solo había perdido el color en sus mejillas y el calor en su cuerpo, había también un significativo cambio en su peso y su cabello dejo de lucir su bonito y radiante color canela.
Sus ojos, sin embargo, nunca dejaron de ser de ese azul verdoso tan profundo  y agradable, y eso era lo único que quedaba de mi vieja Melanie.
Toda ella era la viva imagen de alguien que sabe que está muriendo, y a pesar de que a duros esfuerzos cada día mejoraba, estaba agotada y vacía de esperanzas.
Ella había construido un carácter rudo y fuerte que la hacía batallar después de las lágrimas, pero de éste no quedaba ni el más ínfimo rastro.
Constantemente me recordaba cuanto me quería, así como yo a ella, y se lamentaba de que nunca antes lo hubiese hecho, porque de verdad lo sentía.


Pero yo no podía darme el lujo de perderla, simplemente no. Llevaba varios días pensando en lo único que podría hacer que ella le tuviera esperanzas a su vida, y que nos haría felices a los dos.
-Mel.- Dije en un susurro.
-Dime.-Contestó sonriendo débilmente.
-He estado pensando algo durante mucho tiempo.-Musité.- Sé que crees que nada vale la pena, pero yo necesito de ti, necesito que siempre estés aquí para mí, porque sin ti Mel...Sabes que nunca intento ser cursi, pues sé que lo odias, pero sin ti sería completamente infeliz. Por eso quisiera que cuando salgamos de aquí, podamos ser felices los dos Mel ¿Quisieras casarte conmigo? No tengo anillo, ya lo conseguiré, tampoco tenemos que casarnos ya mismo, es solo que tendrá un significado especial, que algún día podremos estar juntos para siempre.
 Melanie me observó, posando sus grandes ojos en mi, analizando cada palabra de mi empalagoso discurso.
-Jason...¿Lo dices en serio?.-Dijo dejando que las lágrimas cayeran por sus mejillas, que por vez primera en muchos días tomaban un leve tono rosáceo.
-Por supuesto que lo digo en serio Melanie.-Repliqué tomando su mano.
-¡Oh Jason! Suena tan cursi, es cierto, pero claro que me casaría contigo. Es decir, no ahora pero...-Una risita brotó de sus labios y la besé cuidadosamente.
-Tienes que ponerte bien Melanie, debemos salir de esta ¿Me lo prometes?.-Pregunté. Melanie asintió enérgicamente.-Bien.




|Dos meses después|


Hacía mucho tiempo que Melanie había salido del hospital, había ido a rehabilitación y parecía estar mucho mejor.
Estaba mucho mas feliz y saludable. Sin embargo, su medicación hacía que tuviera ligeros cambios de humor y a veces podía ser difícil de llevar.
Le había comprado un precioso anillo en Tiffany & Co. el cual llevaba orgullosamente en su delicada mano.
Teníamos solo 17 años, a pesar de que yo fuera a cumplir 18 dentro de poco, obviamente no nos casaríamos hasta dentro de mucho tiempo.
Los padres de Melanie estaban al tanto de todo, y preferían no interponerse a ello ya que empeoraría las cosas. Y por fin, me atrevía a pensar que todo estaba mejorando.


***
Cortísimo y horrible, pero necesitaba escribir :)
Gracias a todas! Lo sientoa las que me han dado premio, pero no he tenido tiempo de ponerlos, cuando pueda lo hare! Les doy las gracias a todas las que comentan y me hacen llegar sus opiniones no saben cuanto lo agradezco son lo maximo :') las quiero xx
btw, estoy en suiza :DD
Pd. SI les gusta One Direction lean mi fanfic de Liam en http://twitpic.com/photos/VenezuelaLovs1D :D LO AMO Y ME CASARE CON EL JIJI besitos

martes, 6 de septiembre de 2011

32 Cap. Cambio de partida

***
Jason's P.O.V

Nunca había estado tan molesto y preocupado en toda mi vida, ya que no me daban indicios de la condición de Melanie para ese momento, los médicos que habían entrado con ella a una habitación estaban lejos de querer ayudarme. 
Melanie había permanecido no menos de dos horas desaparecida; y terminé por encontrarla en el suelo del parque, hecha un ovillo, empapada y helada.
Tampoco había pasado por alto que los restos de las cicatrices en su pálida piel se hallaban ahora abiertos, mientras que la sangre salía con perezosa lentitud para finalmente verse diluida con la lluvia torrencial que se imponía. 
Maggie, su linda cachorra, lejos de ser blanca ahora, yacía junto a ella fielmente.
 Después de correr al hospital con la persona que mas quería en el mundo en brazos, me dediqué a proferir blasfemias, de las cuales sabía que probablemente me arrepentiría.
Me dispuse  a llamar a los padres de Melanie, los que debían estar en camino. 
Me limité a llamarlos a ellos y a mi madre, dejando de lado a cualquier otra persona, incluyendo a mi hermano, a la que pudiese interesarle el estado de salud de ella.
Nunca había odiado a nadie tanto en mi vida como odiaba en ese momento a Josh. Al ver la perfecta y cremosa piel de Melanie surcada por cicatrices pude deducir a donde había parado la conversación del inocente paseo por el parque del cual me había opuesto mentalmente a que ella fuera.
Pero si estaba seguro de algo, era de que no me movería de allí hasta saber si estaba bien.


3 semanas después.


Después del 1er día tuve que volver a casa, pasando todos los días frente a su habitación en el hospital en busca de alguna información. Estaba desesperado, y podía notarse fácilmente.
Josh intentó explicarme que no había sido su intención. Pero para ese entonces le propine un golpe de tal magnitud que cayó al suelo.
Yo mismo había herido a Melanie una vez, pero no permitiría que jamás nadie lo hiciera de nuevo.
Por fin, después de semanas  preguntando por ella, una enfermera acudió a mí finalmente, dándome a conocer el estado de Melanie.
-Miss Lawrence está gravemente enferma, los cortes en sus muñecas han sido  terriblemente profundos, y las heridas se han infectado debido a que se hallaba en contacto con la tierra. Ha inhalado demasiada agua contaminada y se espera que pronto puedan hacérsele pruebas de Neumonía, la cual cuenta con una gran probabilidad de haber contraído. De cualquier manera, ha perdido un gran cantidad de sangre y la única vez que se le ha podido hacer una transfusión el cuerpo ha rechazado ésta.-Explico. Mi cerebro poco a poco intentó procesar esta información sin demasiado éxito.
-¿Tiene ella... Tiene riesgo de morir?.-Pregunté sin querer saber la respuesta.
-Si las radiografías del Tórax indican que efectivamente, contrajo neumonía, con la cantidad de perdida de sangre que ha tenido es difícil lograr que salga de esta, lo lamento.-Dijo visiblemente apenada.  

-Ella no puede morir.-Susurré con dolor, sintiendo como las lágrimas subían a mis ojos.
-Todo está en mano de los médicos.-Respondió.
-¿Está despierta?.-Pregunté.
-Está dormida, se le han dado los medicamentos.
-¿Podría verla?.-Volví a preguntar en un hilo de voz.
-Iré a preguntar a los doctores.- Dijo con entusiasmo. Volvió al cabo de unos minutos.- Puede pasar 10 minutos, por favor, si está despierta no haga nada que pueda turbarla demasiado. A la vista está que presenta algunos trastornos emocionales.-Dijo midiendo las palabras con dificultad. 
Asentí levemente con la cabeza e hice mi camino hacia la alcoba, entre el blanco y pulcro pasillo de la clínica. 
Sus padres se habían encargado de pagar una habitación VIP donde pudiese estar a gusto, pero supongo que si permanecía la mayor parte del tiempo dormía esto no presentaba mayor diferencia.
Entré con cuidado y observé como se hallaba conectada a un centenar de máquinas que la ayudaban a seguir viviendo.
Me parecía casi imposible lo hermosa que se veía, incluso así.
Su pálida y perfecta piel ahora se encontraba cuidadosamente vendada en las muñecas, y tenía un par de cables conectados allí donde un gotero suministraba un líquido incoloro.
Sus hermosos bucles achocolatados estaban desperdigados en la almohada sin orden ni concierto, sus labios habían perdido su adorable color rosado fuerte, tornándose en un tono malva y mortecino.
Pasé mis dedos por su mejilla, sin encontrar en ella el familiar rubor que las cubría, así como también notando que estaba helada al tacto.
Aún así, sus delicadas facciones se apañaban bastante bien para hacerla lucir hermosa.
Su delicado y pequeño cuerpo sufría entre cada respiración dejando bastante claro que le costaba mucho esfuerzo respirar, a pesar de tener puesta la máscara de oxígeno.
Me dolía verla así, siempre había sido mi frágil y hermosa chica, pero con frágil no quería decir indefensa, expuesta. 
Siempre había sentido que podría quebrarse en cualquier momento, era demasiado delicada.
Ahora, verdaderamente lo sentía, y al tomar su mano, igual de fría que el resto de su cuerpo, ésta veíase minúscula, como de una niña.
Su respiración se hacía cada vez mas pesada y forzada, podía notarlo ya que oía claramente el esfuerzo que hacía.
-Sigue luchando Mel, saldrás de ésta.-Susurré a su oído.-No es nada grave, yo lo sé.-Mentí. Sabía que era grave, había perdido sangre y no podían hacerle transfusiones porque su cuerpo no estaba dispuesto a aceptarlas, lo que había empeorado todo. Y, según lo que había dicho la enfermera, si llegaba a tener Neumonía era probable que muriera debido a la falta de sangre en su sistema. 
No entendía porque Melanie se había vuelto a hacer daño; me había prometido que no volvería a hacerlo ¿Por qué me había hecho esto? ¿Por qué se había hecho eso?
Necesitaba saber que había hablado con Josh, lo necesitaba.
-Mel, volveré en un par de horas, incluso menos. Sé que no me queda mucho tiempo más del que me han permitido, te amo Melanie, necesito que resistas, necesito que estés aquí para mí.-Susurré mientras mis ojos se llenaban de lágrimas. Le si un suave beso en la frente, temiendo hacerle daño, como dije, se veía demasiado frágil y temía que el mas leve movimiento la dañase. 
Salí de la habitación, no me importaba si alguien me veía llorando. La persona a la cual amaba mas que nada en el mundo estaba con riesgo de muerte en una habitación.


Al llegar a mi casa, subí las escaleras y busqué a Josh, el cual se hallaba sentado en el borde de la cama. También pude notar que su ojo hacía alarde de un tono purpúreo del cual no me arrepentí ni siquiera un instante.
-¿Qué le dijiste a Melanie en el parque, Josh? ¿Puede saberse que le dijiste?.-Le grité.
-Yo no dije nada.-Musitó sobresaltado.
-Claro que le dijiste algo, algo que hizo que volviera a cortarse, imbécil.-
-¿Qué? ¿Por qué lo hizo?.-Preguntó.
-Dímelo tu.-
-Yo... Yo le grité, me molestó lo tonta que había sido por cortarse la primera vez, y le dije que no podía creer que hubiese sido tan estúpida.-Dijo mordiéndose el labio inferior nerviosamente.-No creí que fuera a herirla de esa manera, es solo que estaba muy molesto con ella por haberse hecho daño.
-¡No puedo creer que la cabeza no te haya dado como para saber que eso la iba a herir, eres un imbécil!.-Dije tomándolo por la camiseta y levantándolo de la cama.- ¡¿Crees tu realmente que ella no se sentía lo suficientemente mal teniendo que contártelo?! ¿Crees tu que lo hizo porque le pareció que podría ser terriblemente divertido? ¿Por qué estaba feliz? ¿O no crees que esperaba que contándotelo te comportaras como, aunque me pese decirlo, como su mejor amigo, que la entendería y no la juzgaría? ¡No puedo creer lo infeliz y desgraciada que debió sentirse mi pequeña Melanie cuando el estúpido de su mejor amigo le gritó y la regañó por haberse hecho eso! Sinceramente, no te mereces si quiera haber sido algún día parte de su vida. Eres igual a sus padres, igual a Amy. Eres un egoísta, y ni siquiera me molestaré mas en hablar contigo.-Dije dándome vuelta.
-¿Está ella bien?.-Preguntó a voz en grito.
-Ni siquiera debería importarte, pero te lo diré solo para que sientas la culpa de lo que has hecho, porque es tú culpa, y de nadie mas. Melanie está muriendo, la dejaste en el parque y ella se tiró en el suelo, se cortó y comenzó a llover y se desmayó, las heridas son muy profundas y perdió muchísima sangre, éstas se infectaron. Inhalo agua estando inconciente y ahora no saben si tiene Neumonía, pero en la clínica afirman que de dar positivas las pruebas del tórax su cuerpo no soportaría la enfermedad debido a que no acepta las transfusiones de sangre, y perdió demasiada.-Dije en un hilo de voz- Pero te aseguro Josh, que si mi Melanie muere, te haré cargar con esto toda tu vida y la haré miserable. No lo dudes ni por un segundo.-Dije sin levantar la voz, observándolo con vehemencia. Josh me miró con los ojos ensombrecidos por el miedo y la confusión, no me molesté en seguir más allí debido a que tenía que ir a la clínica a estar allí para mi pequeña Melanie .


***
Un capítulo demasiado malo lo sé :l No podía hacer mas nada, lo siento se que tengo años sin publicar pero la verdad no sabía que escribir, el final se acerca. Pienso que quizás en 10 capítulos o menos.
Pd. No se si podré publicar, me voy a Francia y luego a Italia y luego a Suiza :D Los comentarios seran apreciados, los quiero y gracias por esperar xx 

viernes, 5 de agosto de 2011

Pop Ups

Hola :D Bueno en respuesta a Noni Tru:
-El segundo nombre de Melanie es Rose (Lo había mencionado en anteriores capítulos) Espero que no las haga confundirse jaja besos :*

31 Cap. Un solo juego.

 Me vi rodeada de unos brazos fuertes y cariñosos apenas crucé la puerta, así como del fino aroma a madera que despedía mi mejor amigo, Josh.
-¡No puedo creer que hayas vuelto Mel! Te he extrañado tanto.-Dijo sonriendo.
-Yo también Josh, no sabes cuanto.-Respondí devolviéndole la sonrisa.
-¿Cómo ha estado todo?.-Preguntó. Hice una mueca.
-No del todo bien, pero ya sabes, nada que no se pueda superar.-Sonreí.
-¿Qué haremos hoy? ¡Sigo sin poder creerlo, y mira a la pequeña Maggie! Está enorme.-Continuó sin dejar de sonreír.
-Lo sé, lo sé. Pareces mas su padre que cualquier cosa.-Dije riendo.
-De alguna forma lo soy.-Contestó. 
En una esquina, enfurruñado en una silla y abrazado a un cojín, se hallaba Jason con el ceño fruncido. Le había pedido que se comportara, pero parecía un niño pequeño a quién se le prohibió comer caramelos en la noche de Halloween.
 Le dediqué una mirada reprobatoria y el entornó los ojos.
-Podemos salir a dar un paseo ¿Te importaría si paso el día con Josh, Jason?.-Dije, sabía que lo sacaría de quicio. Sin embargo, Josh tenía tanto o mas derecho a compartir tiempo conmigo, después de todo, el había sido mi mayor apoyo en mucho tiempo.
-No ¿Por qué habría de molestarme?.-Gruñó Jason sarcásticamente. Fingí que no había captado la indirecta.
-¡Yay! Eres todo un sol ¿No lo eres?.-Dije cursimente acercándome y apenas rozando sus labios, para después sonreír y girarme rápidamente hacia Maggie y    enrrollándome su correa entre mis dedos.
-¿Nos vamos Josh?.-Dije con una sonrisa. El asintió, un tanto ofuscado.

  Luego de una larga caminata por el parque, nos detuvimos por un helado.
-Melanie, ¿A qué estás jugando exactamente?.-Me preguntó.
-¿Jugando? No sé a que te refieres.-Dije confundida.
-Sabes que si. ¿Qué es todo esto entre mi hermano y tú? ¿Qué soy yo para ti en este cuadro, Mel?.- Dijo con seriedad.
-Yo Josh... Aún no estoy muy segura de que sucede con Jason, es decir... No sé si somos novios, porque nunca ha ocurrido algo que lo formalice. Pero hay algo.-Expliqué.
-No hablo de eso Melanie, hablo de que intentabas allá dentro en la casa: Suplicándole a Jason que te dejara salir conmigo, y volteándote a darle un beso al mismo tiempo. No puedo entender que haces. Me frustro, exactamente como lo hacía antes de que te fueras a Inglaterra.-Dijo con el dolor dibujado en su rostro.- Cada vez que pienso en que te interesas por mi, resulta que estaba equivocado. Es solo que esta vez Melanie, no es solo a mi a quien estás lastimando, Jason también esta allí ¿Qué no lo ves Melanie? ¿No puedes verlo tan claro como yo? Te amamos, te amamos como a nuestra propia vida, y tu estás en medio, forcejeando entre los límites, saliéndote de ellos y jugando con ambos.- Sentí como las lágrimas se abrían paso en mis ojos.
-Josh eso...Eso no es cierto. Yo no he jugado con nadie. Tu eres un gran amigo, y te quiero muchísimo, pero como quise a un hermano. Jason es...Jason es lo primero que he conocido en mi vida de ''esa'' forma, y no podría soportar separarme de el. Sin embargo, tampoco de ti.- Dije apenas en un susurro mordiéndome el labio inferior, como solía hacer cuando me ponía nerviosa.
-No hagas eso Melanie.-Susurró.
-¿Qué?.-Dije desviando la mirada.
-Decirme eso. Porque siempre que me quieras aquí, estaré aquí para ti Mel.- Dijo sin mirarme.
 Me sentía tan mal por Josh, lo había ilusionado. Sin intención, pero el había tomado todos mis momentos de debilidad con el como muestras de amor.
Comencé a jugar con mis manos nerviosamente, en medio de un silencio incómodo.
-Melanie.-Dijo rompiendo ese silencio, con los ojos abiertos de par en par.- ¿Qué son estas cicatrices?.-Dijo tomándome la mano y girando mi muñeca violentamente, horrorizado.
-Yo... No me fue tan bien como dije en Newark, Josh.-Dije avergonzada de los cortes que no había cicatrizado aún.
-¡Ya pude verlo Melanie! Es...Es increíble ¿Cómo se te ocurrió hacer una cosa así? ¡Pudiste morir! ¿No te importó?.-Dijo, me tomó de los hombros y me zarandeó ferozmente y obligándome a verlo a los ojos, esos hermosos ojos llenos de una mezcla de dolor intenso y horror.- ¿No te importa lo que hubiese podido pasar si tan solo hubieses hundido un poco mas el filo de esa navaja Melanie Rose? ¡Creo que no! ¿Cómo Melanie, cómo tuviste la fuerza como para hacerte eso?.- Preguntó desesperadamente.
-¡Basta Josh!¡Ya  sé todo eso! Y lo siento, pero quería morir.-Dije con mis ojos anegados en lágrimas.- ¿Eso era lo que querías oír? ¡Pues sí Josh! Si quería morir, no me importaba, y ojalá la hubiese hundido más, no estaría aquí y les podría ahorrar los problemas a todo el mundo. Y tuve mis razones para hacerlo, sin embargo, Jason me apoyó y me ayudó a pasar esos momentos. Ahora están cicatrizando, y tus sermones insulsos no pueden ocultarlas de cualquier manera.- Dije en apenas un murmullo, con toda la sangre fría con la que fui capaz. Inyectándole todo el veneno posible a mis palabras, quería herirlo tanto como el me estaba hiriendo a mi con sus palabras. ¿Acaso creía que todo había sido fácil? ¿Creía el que no tenía razones suficientes para haberlo hecho? Había sido tonta al hacerlo, lo admito, pero no pude evitarlo.
-¿Qué pasó en Newark Melanie?.-Preguntó al borde de las lágrimas.
-No puedo decírtelo, me juzgarías. Me juzgarías exactamente como acabas de hacerlo. Y eso, mi querido amigo, nunca te lo voy a perdonar. Y espero que lo tengas en cuenta.-Dije tomando a Maggie del suelo y abandonando el lugar.
-¡Melanie espera! No puedes irte de esta manera.-Gritó.
Pero era muy tarde: Con la barbilla en alto, y sin mirar atrás, seguí mi camino. Un camino completamente diferente al suyo, en el que jamás me plantearía volver.
Corrí y corrí por todo el parque, y comenzó a llover. Me quité el sweater que llevaba y envolví a Maggie en el; dejando que las frías gotas recorrieran mi frente.
Y comencé a llorar, tal como había hecho la primera noche en la que pisé mi casa.
No sabía si la humedad en mi rostro eran lágrimas o lluvia, pero no me importó. ¿Algo importaba realmente? No después de todo lo que había dicho Josh, nunca pensé que  él  fuera capaz de hacerme eso.
 De decir todo lo que dijo: No porque no fuera cierto de alguna forma, sino por la simple razón del poco tacto en la que la dijo.
 Me sentía desolada, y realmente no tenía a nadie a quien acudir. Hubiese querido que Madison o Stephanie vinieran, pero ellas realmente habían dejado de ser mis amigas como lo fueron en algún momento determinado.
Ahora solo quedaba yo, yo y mi fantástica manera de dejar de lado a las personas, bloqueándolas y dejándolas del otro lado de las barreras, el otro lado feliz y esplendoroso al que yo más nunca tuve acceso.
 Con una infeliz sonrisa, me burlé de mi misma. Pensaba que me había vuelto dura y cruel, incluso indiferente, pero estaba equivocada, seguía siendo la misma desgraciada Melanie que fui desde un primer momento: Tan débil y sentimental que podría derretirme en un segundo.
Hubiese querido salir de allí, de ése  lado de la valla. Pero algo me lo impedía: Nunca podía salir adelante.


***
Hola :D Lo siento por tardarme tanto, estoy escribiendo un fanfic y tengo un montón de presion encima :\ (es como una novela por si no saben jaja)
Mañana veo los comentarios y respondo! Lo siento, es un poco corto pero en fin kiss kiss xx



martes, 19 de julio de 2011

30 Cap.Buenos días.

***
Me desperté un par de horas mas tarde, la verdad estaba un poco incómodo con la idea de seguir allí, no por Melanie, de ser por ello me quedaría allí una eternidad: Por sus padres.
No podía soportar el recuerdo de haber estado allí por última vez el último día de felicidad de Melanie. Cerré los ojos con fuerza y la besé en la frente.
Siempre me había dicho que los besos en la frente le gustaban especialmente ya que se sentía protegida. Pensaba que estaba dormida hasta que abrió sus brillantes ojos. 
-No sabía que estuvieras despierta.-Dije sonriéndole. 
-No puedo, es un gran cambio de horario.-Dijo encogiéndose de hombros. Asentí.- ¿Qué haremos hoy?.-Me preguntó.
-Lo que tú quieras.-Dije sonriendo ante la expectativa.
-Quiero ir a ver a tu hermano.-Dijo enredando un fino dedo en su cabello. No me agradaba tanto eso. Ella sonrió.- ¿No es tu plan favorito, cierto?.- 
-No, pero no importa, al fin y al cabo podré estar contigo.-Repliqué.
-Eso está bien.- Dijo girándose a depositar un beso en mi mejilla, luego, observó su reloj, que marcaba las 7:26 de la mañana.-Me vestiré para pedir que me suban el desayuno, no conviene que te vean allá abajo, podrían pensar mal.-Dijo riendo, pasándome una caja de cereal de la pequeña nevera que había en una esquina de su cuarto.-Ahora me voy a vestir.
Melanie comenzó a sacar cientos de prendas de su clóset. 
-¿Tengo que encerrarme en el baño para cambiarme o te comportarás?.-Me pregunto intentando enarcando una ceja, pero vi como en sus ojos se reía por dentro.
-Lo intentaré.-Respondí riendo. 
Se quitó su pijama y comenzó un desfile de blusas, shorts, pantalones y vestidos. Todo le sentaba bien, sin embargo, no se conformaba con nada y se había dejado solo unos jeans mientras decidía que blusa usar.
-Melanie te ves hermosa.-Le susurré acercándome a ella y rodeándole la cintura con los brazos.
-No es cierto, quiero salir presentable.-Rió. Era tan adorable. La giré con delicadeza y la besé. Al principio ella dudó, pero luego nuestros labios se acoplaron de una forma que era incapaz de recordar hubiese sucedido antes.
Al principio la besé con urgencia, recordando las millones de veces que había imaginado ese momento durante su ausencia.
Sonreí mientras la besaba. Pensaba que ella me detendría de un momento a otro, sin embargo, entrelazó sus dedos en mi cabello. Solo quería que eso durara para siempre.


***
POV Melanie

Desde el momento en que Jason me besó, supe que no habría ningún otro lugar en el mundo donde hubiese preferido estar. Solo lo necesitaba a el, y lo besé como siempre había querido hacerlo.
No quería que aquel beso pasara mas allá de solo eso, porque sabía que estábamos en mi cuarto, a puerta cerrada con mis padres probablemente ya fuera de casa. Era una situación demasiado tentadora, pero peligrosa.
Era demasiado rápido, yo acababa de regresar.
Sonrío, me desarmó completamente. Busqué su cuello con mis manos y entrelacé mis dedos en su cabello, mientras el me abrazaba fuertemente.
Me fue guiando hacia la cama, sin embargo me reí.
-Suficiente.-Murmuré.  
-Eso es injusto.-Dijo el.
-No Jason, te dije que debías comportarte. No me dejaré llevar así de fácil, no todavía.-Dije buscando una blusa rápidamente, recordando que solo llevaba un brassier.
-¿No todavía? Está bien, puedo conformarme con eso.-Dijo con una sonrisa.
Negué con la cabeza.
-Eres de lo peor.- Dije dirigiéndome al lavabo. Comencé a cepillar mi cabello y me puse un poco de maquillaje para lucir como una persona normal.
-Te ves bien, ya te lo dije.-Dijo Jason. Le saqué la lengua como una niña pequeña y apreté el botón del servicio y hablé con alguien.
-Buenos días, tengo hambre, por favor hagan traerme leche, cereal, y un plato. Gracias.-Dije secamente. Busqué un plato hondo y una cuchara de plástico que tenía en la repisa encima de la nevera y se los tiré a Jason en la cama.
-En serio ¿Para que sales de tu cuarto?.-Dijo Jason riendo.
-No lo sé, ahora escóndete en esa esquina y no te muevas, van a subir rápido.- Ordené.
Llegó una muchacha de no mas de 20 años y dispuso una bandeja encima de una mesita, a continuación habló.
-Buenos días señorita Lawrence, sus padres salieron hace 20 minutos y me dejaron dicho que le deseaban un feliz día, si no le importa tenderé la cama un segundo.-Asentí y le dí las gracias. Una vez se había ido, Jason salió de su escondite.
-¿Preparada para hoy?.-Dijo abrazándome. Asentí comenzando a abrir una caja de cereal.
No podía esperar a ver a Josh.

***
Hey :D Lo siento por el post anterior a las que no les gusto (Lo sé estaba fuera de lugar) pero es que estaba aburrida y bueno jaja.
Muchísimas gracias a todas por leerme de verdad 

lunes, 18 de julio de 2011

Post Random que no tiene nada que ver con la historia.

 Bueno estoy escribiendo el capítulo nuevo pero mientras describía una escena me di cuenta que ustedes no sabían nada de mi, y bueno no se si les importe o no, pero como estoy aburrida escribiré algunas cosas de mi mientras tanto :) xx
Leer más

viernes, 15 de julio de 2011

Pop Ups

Hola! Perdón por poner ''Josh'' en el cap.29 ''Visitas psiquiátricas'' (¿O debería decir ''siquiátricas puesto que la RAE lo cambio?) En fin, lo siento, en realidad el protagonista es Jason, pero me confundí con la otra novela.
En fin, yo sé, soy un desastre :$ Lo siento, era solo para que quedara claro.
PD. Muchísimas gracias a las que han seguido leyendo, me hace el día leer sus comentarios :(

jueves, 14 de julio de 2011

29. Cap. Cut

***
A pesar de las muchas ganas que tenía de ver a Jason, tuve que ir a mi casa.
Afuera había un taxi esperándome, mis padres lo habían tendido todo previsto, iba a ser un día difícil, me preguntaba si en la casa todos sabrían lo ocurrido con Valerie, probablemente si. Y seguramente esa era la única razón por la que me querían devuelta en casa. Para controlar a la psicópata. Sonreí sarcásticamente.
En el lejano internado, no me había despedido de nadie. No había intercambiado correos con nadie, ni números de teléfono. Me sentí realizada, la verdad estaba muy feliz de no tener que lidiar con ninguno de ellos en el futuro. Probablemente extrañaría a Nicholas, o quizás a Tara; pero ya yo me había hecho a la idea de que yo no funcionaba teniendo amigos, porque siempre terminaba alejándolos de mi. Bajé del taxi, sosteniendo a Maggie, mi pequeña West Highland Terrier blanca y peluda, tenía mucho tiempo sin verla, debido a que no podía quedarse conmigo en mi asiento de avión, cosa que me pareció bastante injusta. El hombre bajó mis maletas y las llevó a la entrada de la casa, acto seguido, se marchó.
Un comité de bienvenida de parte de la servidumbre estaba apelotonada en la entrada. Casi había olvidado la majestuosidad de la inmensa casa, me parecía imposible que después de tanto tiempo volviera a ese lugar, por mi propia cuenta, les aseguro que no hubiese puesto un pie mas allí.
Amy se hallaba en una esquina, a la expectativa. Incluso mis padres estaban allí. Les dediqué una sonrisa seca.
-¡Melanie, has vuelto!.-Dijo mi madre abrazándome efusivamente.Le sonreí de forma sarcástica.
-Ustedes me esperaban aquí.-Respondí secamente.
-Pero cariño ¿No te alegra volver?.-Me dijo observándome detenidamente.
-Supongo.-
-Hola Mel.-Dijo mi padre dándome un beso en la mejilla, como si me hubiese visto esa misma mañana.- Me alegra tenerte en casa.-
Sonreí, esperando que quizás hubiese algo de verdad en sus palabras.
Amy se acercó tímidamente, se veía notablemente cambiada. Yo estaba a la expectativa de que la hubiesen tratado exactamente igual que a mi durante mi ausencia. Se acercó dudosa y me dio un beso en la mejilla. Se sentía demasiado incómodo, demasiado en realidad.
Los empleados me sonrieron jovialmente, y con cierta lástima cuando me vieron subir las escaleras, uno de ellos se encargó de subir mis maletas. 
Mi cuarto estaba intacto, mas ordenado y mas limpio, pero no habían tocado nada a excepción de unas medias sucias debajo de mi cama.
Una vez sola, desempaqué rápidamente, llené hasta el tope mi cesto de ropa sucia y utilicé el intercomunicador para pedir que se lo llevaran y me trajeran algo de comer.  Había infinidad de empleados nuevos desde que me fui, antes los conocía a todos, ahora no reconocía a casi ninguno, y me sentí como el hijo pródigo, regresando tiempo después dispuesto a reclamar su lugar. 
Yo había cambiado, no dejaría que mi madre o mi padre me vieran afectada por alguno de sus impertinentes comentarios, por no hablar de que pondría a Amy en su lugar, como la niña mimada y arrimada que era en mi casa. 
Me vengaría, yo la haría sentir exactamente como ella me había hecho sentir meses atrás: Que no pertenecía a este lugar. Ahora conocería a la ''Melanie 2.0'', la Melanie fría que estaba poco dispuesta a que la lastimaran mas. 
Acto seguido, llamé a Stephanie y a Madison, quizás estarían interesadas en verme...Solo quizás.
Tuve una larga conversación con Stephanie, en la cual ella lloró desconsoladamente, dándole gracias al cielo por mi regreso, y me prometió venir a la casa en cuanto saliera de su nuevo trabajo en un Café. 
Madison se alegró de que hubiese regresado, y me dijo que estaba saliendo de su casa para visitarme. 
***

-Jason preguntó mucho por ti, el chico está hecho una pena.-Dijo Madison después de una larga charla y de mucho llanto.
-No logró entender porque.-Dije encogiéndome de hombros.
-Es que...-Madison comenzó, pero Amy interrumpió entrando en la habitación.
-Disculpa Amy, estamos hablando.-Dije secamente.
-Si, lo sé, deja de...-Comenzó.
-No dejaré de hacer nada, esta es mi casa.-Dije interrumpiéndola.
-Esta casa es mas mía que tuya, deja la ridiculez.-Dijo pausadamente.
Reí sarcásticamente.
-La única casa que es ''Tuya'' es la de tus padres, ya fallecidos. Esta casa es mía, es de mis padres, y yo soy hija única. Así que, si tienes la bondad, termina de hablar y de decirme a que viniste y te vas de mi habitación.- Dije calmadamente, sonriendo a mis adentros. Se que era malvado de mi parte, pero ella me había lastimado demasiado en un principio.
Madison me observó horrorizada.
-Solo venía a participarte que mi tía dice que bajes, aunque para la próxima, te agradezco que no me grites, niñita malcriada y chillona.- Dijo Amy inyectando veneno a las palabras. Reí y enarqué una ceja.
-¿O sino qué?.- Me burlé.
-Vas a pagar por esto Melanie Lawrence.-Dijo dando un paso hacia adelante.
-Estoy temblando de miedo, ahora, si no te molesta, que la nariz no te de contra la puerta.- Dije parándome de golpe y abriendo la puerta invitándola a salir.

***
P.O.V Jason

Mi teléfono comenzó a sonar, en la pantalla salía el nombre de ''Madison''.
Ya había pasado mucho tiempo esperando que Maddy me diera alguna buena noticia, sin embargo, después de casi dos años de espera, había decidido resignarme a que ella no volvería.
Nunca decía su nombre, y me dolía enormemente cada vez que alguien pronunciaba su nombre por error.
-¿Hola?.-Dije contestando.
-Jason, tengo...Tengo noticias, de ella.- Habló Madison con voz entrecortada.
Ella sabía perfectamente lo mucho que me dolía oír su nombre.
No había sabido nada de Melanie desde los primeros meses que había pasado en el internado, me dolía demasiado seguir preguntando por ella, pero era necesario.
-¿Ella...Ella está bien?.-Pregunté casi para mi mismo.
-Ella está de vuelta Jason, está en su casa.- Casi se me cae el teléfono, Melanie, ella por la cual había estado esperando tanto tiempo, por la cual deje de salir y de vivir como una persona normal, volvía.
Sin ella se me había arruinado la vida, pero con ella probablemente me martirizaría, pero al menos estaría con ella. 
¿Me querría de nuevo en su vida? Madison había dicho que Melanie no era ni remotamente la chica que habíamos conocido hace un tiempo atrás, que era mucho mas distante, y que había perdido toda la dulzura que tiempo atrás la llenaba. No podía imaginar a una Melanie de esa forma, tenía que verla: Lo necesitaba.
Vagamente recordé que había dejado a Madison hablando sola, pero esperé que quizás no le importase demasiado. Tomé las llaves del auto y no me molesté en avisarle a mi madre que saldría. Aunque probablemente estaría durmiendo, ya que eran aproximadamente las 10 de la noche.
Aún recordaba la gran calle privada  en la cual se encontraba la mansión de Melanie, di mis datos al portero, el cual me conocía y me dejó pasar.
El problema sería que el empleado de seguridad de la casa me dejara entrar.
Tuve que insistir que la señorita me había llamado diciendo que fuera, y como ella había llegado ese día, me creyó.
Estacioné mi auto en un sitio apartado para que no lo vieran mas de lo estrictamente necesario. Seguí el camino del jardín hasta llegar al balcón de Melanie, allí intenté escalar como si fuera Romeo, y esto me recordaba a la primera vez que Melanie y yo habíamos hablando en serio.
No estaba muy seguro de como había logrado subir hasta allí, el asunto es que  salté con todas mis fuerzas y llegué al balcón.
Allí estaba ella, oyendo ''Miserable at best'', y observé como no lloraba, como usualmente hacía, solo estaba allí, con una cachorra en su regazo, abstraída en sus pensamientos.
Su cabello color miel caía sobre sus hombros, estaba mas largo que antes, y los bucles se enroscaban desordenadamente por todos lados. Sus ojos color chocolate seguían rodeados por las mismas espesas pestañas por las cuales siempre me había observado, y sus mejillas, normalmente sonrosadas, estaban pálidas. 
Observé que estaba mas delgada que antes, y ya no tenía la misma alegría natural en sus ojos. Madison tenía razón.
Y esos ojos voltearon a verme, se abrieron desmesuradamente y se tornaron vidriosos.
-Jason.-Susurró amargamente, pude ver mi dolor reflejado en sus ojos, y sentí como las lagrimas corrían por mi rostro. Era tan hermosa.
-Mel.-Respondí, sintiendo como se me iba el alma del cuerpo. Melanie soltó a la pequeña perra y abrió la puerta del balcón con nerviosismo.
Acto seguido se quedo inmóvil, respirando entrecortadamente, las lagrimas empezaban a deslizarse delicadamente por sus mejillas y sus pestañas se abrían paso entre ellas.
Tomé sus manos y la atraje hacía mi pecho y la sujeté por la cintura, dándole un suave beso en su sedoso cabello. Había olvidado por completo como se sentía estar tan cerca de ella. Oler su suave perfume, el calor de su cuerpo.
Nunca me había dado cuenta de cuantas cosas había extrañado de ella.
Se aferraba a mi con fuerza, llorando desconsoladamente y respirando con dificultad. 
-Todo estará bien cielo.-Dije abrazándola con mas fuerza.
-Jason...No tienes idea...No la tienes...No soy buena para ti.-Decía con dificultad.
La aparté de mi y la miré fijamente a los ojos.
-Melanie, no importa lo que hagas. Nada me había hecho tanto daño nunca en mi vida como perderte. Nada. Y no quiero saber que podría hacerme si te pierdo de nuevo- Dije con seriedad.
Melanie observó atentamente sus muñecas, y pude observar cortadas cicatrizando. No podía creerlo, no podía creer que todo aquello fuera por mi causa. Tomé su rostro y aparte algunos bucles sueltos y le rogué que no lo hiciera mas nunca.
-Melanie por Dios, nunca, nunca hagas esto de nuevo ¿Entiendes? Te necesito bien.-Dije desesperadamente.
-No tuve otra...Opción Jason ¿Qué esperabas?¿Qué siguiera adelante con mi vida después de todo lo que pasó? Que gracioso suena decirlo. ¿Pensaste que lograría irme de aquí y que al poco tiempo olvidaría que a nadie le importaba mi vida? Ni siquiera a mis padres Jason. No puedo entender que pretendías que hiciera. Yo necesitaba sentir otro tipo de dolor, porque sabía que tenía que existir una forma de seguir sintiéndolo.- Dijo en un fino susurro Melanie mordiéndose el labio inferior, avergonzada, herida.
-No te voy a juzgar Mel, sé que tuviste tus razones, sé que todo fue mi culpa, sé que fui un estúpido. Y de todo me arrepiento, de todo menos de una cosa, de perseverar cuando me dijiste que no por primera vez ¿Y sabes por qué?.-Dije sonriendo al ver que ella levantaba la mirada y enarcaba una ceja.- Porque encontré a persona mas hermosa, desprendida, buena y sincera de todo el mundo. Nunca quiero volverte a ver herida, haré todo lo que esté a mi alcance para vivir por ti Melanie.-
Melanie lloró, lloró hasta extenuarse. Hice que se recostara en su cama y le dije que debía irme, me rogó que me quedara junto a ella, y pasamos la noche así, ella estaba desconsolada. Pasé mi brazo por sus hombros y ella se recostó en mi pecho, llenando mi camisa de lagrimas. Me sentía completamente inútil, viéndola allí destrozada.
-Mel no puedo soportarlo.- Dije con desesperación.
-Está bien Jason.-Dijo ahogadamente ella.-Estás haciendo suficiente, solo quédate conmigo.