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sábado, 12 de junio de 2010

Cap. 7 Presentación




***

Fue una tarde... Muy diferente. A Jason ni siquiera le importaban las frases sarcásticas que le profería, de hecho, estoy segura de que le divertían. Me mostraba fría y distante, y el cálido y paciente. Me molestaba su comportamiento. Y es que desde que Johnny había roto conmigo cuando más lo necesitaba, en la muerte de..Jeremy; no podía soportar entablar una conversación con algún chico. Tenía esa sensación insoportable en la garganta, ácida, y me mostraba cada vez mas agria con el. Y es que no es que quisiera tratarlo mal, era que simplemente lo hacía y me sentía algo mal conmigo misma por ello. Pero no podía evitarlo. Formaba parte de mi coraza personal, una parte que yo dejaba de lado muy pocas veces... 
Conocí a su hermano Josh, alguien que me llamo la atención absoluta y totalmente.  E incluso me quedé a cenar en su casa.
Esa noche me fui con ese pensamiento en la cabeza, dando paso a millones de conjeturas curiosas y frustrantes. 

***
Pov- Jason 

Salí -Gracias a Dios- De la clase de Literatura. Era una clase particularmente tediosa desde que la profesora Jessica se había ido de la ciudad. El profesor McKenzie había llegado para arruinar mi ligero gusto por la materia, devastando mis promedios y volviéndome un desastre con las calificaciones. 
 En mi mente cruzó la imagen de aquella chica curiosa, Melanie, al pensar en mis calificaciones.
Era realmente...Diferente. Es decir, las chicas solían portarse de forma estúpida o excesivamente orgullosas cuando estaban a mi lado. Tratando de lucirse y armar el suficiente escándalo. Pero ella no. A ella le daba absolutamente igual haber sido emparejada conmigo para estudiar que con Creig Conner, el chico más estúpido de la clase. 
Tenía ese semblante diferente, un aire raro. Detrás de sus mechones de pelo lacio, su piel clara de porcelana, y sus delicadas facciones, estaba su carácter fuerte y terco. No era lo que se decía 'Antipática' pero sin duda era difícil. Me resultaba interesante llegar a ella: Un reto. Surcando los pasillos atestados de alumnos con cambios de clases u horas libres, la busqué con la mirada.
Tuve que recorrer al menos cuatro pasillos y sus alrededores para encontrarla. 
Se veía un poco afectada, con indicios de lagrimas en sus ojos ¿Quizás? No lo sabía... Estaba hablando, o más bien susurrando, con Stephanie Bridges.
'¿Son amigas?' Dije en mi fuero interno. Después de todo Steph era muy alocada, y demasiado charlatana. No era la primera chica con la que yo relacionaría a alguien tan reservada como Melanie. 
Eran tan diferentes. Me acerqué al dúo, pues era el día en el que debíamos estudiar Melanie y yo. 



Hola.-Saludó ella al notar mi presencia. 
-¡Vamos! Tenemos que estudiar.- Dije precipitadamente. La tomé del brazo y la jalé. Prácticamente la lleve arrastrada a mi auto, recorriendo las filas del estacionamiento. Se embutió en el asiento de copiloto, muy enfurruñada, como una niña pequeña. Pasada ya la primera parte del trayecto traté de entablar una conversación.
-Entonces..-Comencé.
-Mm..-Gruño ella. Me divirtió el hecho de que no me hablara.
-¿Porqué te cae tan mal Natalie?.-Dije para entrar en un tema que le interesara.
-¿Porqué lo preguntas?.- Dijo entrecerrando los ojos. A la defensiva...
-Curiosidad.-
-Bien... Es demasiado engreída, orgullosa, creída y prepotente.- Exclamó exaltada.
-Si.- Concordé con su opinión.
-Espera...¿Estas de acuerdo?.-Dijo abriendo tan desmesuradamente los ojos que creí que se caerían-
-Claro.- Dije encogiéndose de hombros.-
-¿Y porqué eres su novio?.-
-Es bonita.- Admití un tanto avergonzado.
-Ah, por supuesto.- Dijo sarcástica.-¿Lo que importa es la personalidad cierto?.- Ironizó.
-Bah, si importa, pero ella no me controla, no le importa saber que hago...Es cómodo.-Expliqué para tranquilizar su sorpresa. 
-Pero es celosa.- Afirmó.
-Si, ¿cómo sabes?.- Dije sorprendido.
-Mando a Amy a amenazarme.- Dijo con sus ojos entrecerrados.
-¿Por ser mi tutora?.- Pregunté.
-Sip...- respondió-
-Es ridículo.-murmuré.
-Lo es.- Dijo, y la vi sonreír. Una brillante y hermosa sonrisa. Aparto la cara, ruborizada seguramente por la forma como la miré, y me dediqué a observar el camino. Llegamos en escasos minutos y bajamos del auto. 


-¿Estudiaremos en el parque?.- Preguntó ella con mirada incrédula.
-Si.- Asentí.
Me senté en una banca y dejé caer estrepitosamente mis libros.
-Bien, tutora, ¿Con que comenzaremos?.-
-De pende de 'Qué' sea lo que mayor dificultad consigas.-
-Bien.- Indiqué algunos ejercicios de ecuaciones en el libro que al menos para mí, estaban en un lenguaje desconocido. Comenzó a trazar en un papel números y números, hablando y explicando. Las palabras brotaban de sus labios como un borboteo incesante que me sumía en el sopor.
-No te duermas.- Dijo contrariada.-
-No soporto los números.-
-¿Y que puedo hacer?.- Preguntó retóricamente.
Permanecimos un tiempo en un silencio incómodo, el cual fui incapaz de llenar con alguna frase divertida. Melanie parecía ser sorda a mis intentos de romper la tensión tan nítida que formaba una pared de concreto invisible entre nosotros, una pared construida básicamente por ella sola. Me inspiraba cierta angustia no poder tomar un bulldozer* y hacer pedazos el concreto, y poder conocer por fin, la verdadera razón de sus penas.
-Est impossible d'enseigner de cette manière.- Murmuró.
-¿Qué?.- Dije  completamente confundido.
-¡Qué es imposible enseñarte de esta manera!.- Dijo exasperada.
-¿En qué... idioma?.-Pregunté.
-Francés.- Contestó.
-¿Porqué lo hablas?.- Dije con curiosidad.
-Vengo de allá. Viví allá...- Respondió con cierta nostalgia.
-No sabía que viviste en otros sitios antes.-
-No tendrías porque Peterson.- Espetó con su ya habitual dureza.
-Cierto.- Dije resignado. Melanie continuó profiriendo palabras y palabras sobre Álgebra, concentrándose en pasar la mayor parte de su tiempo en ignorarme. Creo que entendí algo, pero no le prometí nada. Comenzó a lloviznar y en el trayecto que recorrimos hacia mi auto, quedamos empapados.
-No puedo entrar a mi casa así.- Refunfuño embutida en el asiento de mi auto. Estaba lloviendo a cántaros y ella estaba empapada.
-Pues.. Puedes venir a mi casa, mi madre te puede prestar ropa hasta que la tuya este seca.-
-¡De ninguna forma, que vergüenza!.- Exclamó Melanie. 
-¿Tienes alguna idea mejor?.- Pregunté divertido. 
-No.- Dijo torciendo los labios y transformando su gesto en uno malhumorado.
Estacioné en el garaje de mi casa y mi madre nos abrió la puerta.
-¡Oh, Santo Cielo Jason!.- Dijo mi madre.
-Lo siento 'má'.- Contesté sonriendo.- Traje a Melanie, no puede ir a su casa así de mojada porque me quedaré sin tutora.- Bromeé.
-Ja, ja.- Contestó Melanie.- Disculpe las molestias señora Peterson.- Dijo Melanie esbozando una sonrisa amable. ¿Cómo era posible?.
-Oh cariño, no te preocupes.- Exclamó mi madre.- Llámame Grace.- 
-Gracias.- Sonrío Melanie.
-Veamos que podemos hacer con tu ropa, cielo, ¡Qué desastre!.- Mi madre se dirigió a su habitación y nos dejó solos en la casa. 
-Tú casa es muy bonita.- Dijo observando los acabados en madera y los sillones de cuero.
-Gracias...-Dije con la mirada perdida. Melanie tenía un aspecto muy diferente. Incluso se le veía en los ojos una chispa divertida que jamás había vislumbrado antes. Percibí unos pasos en las escaleras del pasillo y supuse que mi madre había vuelto. Giré en seco y no era mi madre, sino Josh.
-Ejem...- Dije con fastidio.
-Hey Jason.- Saludó.- Esa no es Natalie ¿O me equivoco?.- Dijo viendo de arriba a abajo a Melanie.
-¡No!.- Negó rotundamente Melanie.
-Que encanto.- Susurró este divertido. Era insoportable lo icreiblemente molesto que podía llegar a ser Josh.- ¿No me la vas a presentar Jay?.-
-Mel, el es mi hermano Josh, Josh ella es una amiga de la escuela, Melanie.- Dije irritado.
-Un placer.- Sonrió Melanie desde la esquina de la amplia sala.
-Lo mismo digo.- Contesto sonriendo Josh.- ¿Y cómo es que paraste aquí tan mojada Mel?.- Dijo riendo.
-Oh, Jason insistió que estudiáramos en el parque y el auto estaba demasiado lejos.- Dijo dedicándome una mirada envenenada. 
-¿Eres su tutora?.- Preguntó Josh.
-De álgebra.- contestó Melanie.
-No me extraña.- Dijo riendo.- Pero al menos te tendré mas a menudo por aquí.- Dijo estúpidamente. Noté como Melanie se ruborizaba, se veía extraordinariamente hermosa de esa forma. Hacía que su piel blanca, casi traslúcida, luciera con esa pincelada de vida que contrastaba tan bien con su cabello color miel opaco y sus ojos de tono acaramelado. 
-Gracias.- Contestó ella con una leve curva en sus labios. 
Mi madre volvió con un vestido azul y se lo dio para que se cambiara. Mi madre la condujo a su baño para que pudiese secarse. Y luego volvió para hablar con nosotros.
-Jason, ¿Rompiste con Natalie?.- Dijo con cierta esperanza.
-No, es su tutora de álgebra por suerte.- Dijo Josh riendo.
-Oh, bueno, pero es encantadora.-
-Ajá...- Respondí pensando cuan diferente se había comportado Melanie con mi madre.
-¿Se quedará a cenar cierto?.- Sugirió ella.
-No lo sé.- Respondí.
-Deberías hacerle saber que no hay problema.- Dijo caminando hacia la cocina.Al poco rato apareció Melanie vestida con un hermoso vestido azul turquesa y el pelo alborotado. Josh se le quedó viendo como un imbécil.
-¿Te quedas a cenar?.- Le ofrecí.
-Bueno..Sí...- Aceptó.
(Continuará...) 
Comenten(:

La mente solo miente cuando el corazon no lo siente....


* Bulldozer: especie de tractor utilizado en construcciones. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu historia porfa sigue escribiendo y rapidisimo :D

melissa dijo...

wooooooooooow..!!!
encrio me quieres matar de la intrigaaaa..!!!!

aaaaaaaa me encantoooo..!!

geeeeeeeeeeeeniall

encrio publik prontisisisiisismoooo
plisss
vamos..!!

jaj
amo tus historias son geniales
kissz

<3